3 de enero de 2007

Gustav Deutsch - Welt Spiegel Kino




La práctica fílmica de Deutsch –iniciada en 1981 tras su dedicación a la pintura, la música, la fotografía y la arquitectura- ha alcanzado un elevado estatus internacional con la realización de las películas Film Ist (1-6) de 1998 y Film Ist (7-12) del año 2002. Películas de compilación que parten de filmes educativos y científicos extraídos de los archivos de la Nederlands Filmmuseum, para definir con presición y elegancia el arte cinematográfico más desconocido de principios de siglo XX.

World Mirror Cinema es el título que ha tomado el cineasta Gustav Deutsch para continuar su particular arqueología cinematográfica de la época silente. Un título que se relaciona con la idea cinemática de la ventana abierta al mundo, pero más certeramente con la del cine como espejo de la realidad.
La imagen que devuelve un espejo siempre es un reflejo invertido lateralmente de la realidad, del sujeto o motivo representado. Izquierda y derecha intercambian los papeles para mostrar una imagen completamente verosímil y del todo fidedigna que, aún así, no deja de esconder incógnitas.

Finalizada en 2005, la última película del realizador austriaco mantiene su título original Welt Spiegel Kino, para trazar un tríptico que podría ensancharse a modo de work in progress, como ya hizo con su anterior proyecto. El “to be continued” que cierra el film así lo da a entender.
Dividida en tres partes marcadamente diferenciadas, la película consta de los siguientes capítulos: Episode 1: Kinematograf Theater Erdberg, Wien (1912), Episode 2: Apollo Theater, Surabaya (1929) y Episode 3: Cinema São Mamede Infesta, Porto (1930). Cada uno de ellos se inicia con sendos títulos, y se extiende a lo largo de media hora, para crear un sugerente e hipnótico trabajo de recuperación fílmica, que también resulta esquivo y desconcertante.




La excusa o motivo visual que sirve a Deutsch para emprender este largometraje de found footage son tres panorámicas históricas realizadas delante de salas de cine, o teatros dedicados a la proyección cinematográfica, de cada una de las ciudades seleccionadas. Estas tres filmaciones recuperadas por el ímpetu revisionista de Deutsch, definen de izquierda a derecha las calles de los cines de cada ciudad, retratando los edificios de los alrededores, los automóbiles y las personas que aparecen, azarosamente, ante la cámara. Son precisamente las presencias de algunas de estas personas -o grupos de personas-, y sus rostros captados aleatoriamente, los que son re-encuadrados por el zoom del optical printing de Deutsch. Introduce así fragmentos de celuloide, de poco más de un minuto, que funcionan como cápsulas de hipertexto, como links que abren microhistorias, en una red de referencias, añadidas por semejanza. El parecido entre las personas que aparecen en las panorámicas y los protagonistas de las escenas seleccionadas que les suceden, son el hilo conductor que conecta los diferentes fragmentos cinematográficos extraídos de documentales y ficciones de lo más remoto. Los documentos históricos y los etnográficos predominan ante las puestas en escena de cortometrajes y largometrajes de ficción, todos ellos dirigidos por nombres como los de Abel Pratas, Rino Lupo, Rudolf Pöch o Adam Tassilo.
Preguntarse si algunas de los sujetos filmados en el exterior de los cines son las mismos que protagonizan las escenas que les suceden, resulta comprensible -es más, puede que en algun momento ocurra-, pero el misterio continuo por el que avanza el film no parece querer desvelarlo en ningun momento.

Deutsch podría querer elaborar un retrato de la ciudad y las filmaciones de esa época concreta, partiendo de una filmación panorámica que le permita investigar el fondo cinematográfico de cada una de las Filmotecas. Viena, Surabaya (antigua colonia alemana y actualmente Indonesia) y Oporto son los tres lugares geográficos escogidos para abordar una creación compleja, cuyo visionado hace cuestionar continuamente los mecanismos que rigen su evolución.




Las contrastadas diferencias temáticas presentes entre el celuloide de noticiarios, documentales y ficciones, no impide la homogeneidad de una pieza que a nivel estético aprovecha las cualidades del metraje en blanco y negro. El permanente slow motion de las imágenes (¿a 6 imágenes por segundo?) favorece este mismo carácter unitario. La música que acompaña el film es una creación de Christian Fennesz y Burkhard Stangl, que alterna una electrónica de texturas atmosféricas con composiciones de folk autóctono de instrumentos acústicos.

Producida por Manfred Neuwirth junto con la Filmoteca Holandesa y Loop Media, World Mirror Cinema se sitúa entre del cine experimental de reciclaje, y del cine documental de compilación. Preservar archivos y documentos de época, prácticamente invisibles –algunos de ellos en proceso de descomposición-, para elaborarlos, y hallar nuevas relaciones, redimensionando sus significados, es un trabajo de descontextualización evidente.
Un aparente caos referencial, que no lastima una voluntad artística, solucionada hábilmente por el saber hacer de Gustav Deutsch; por su intuición a la hora de combinar y transmitir impresiones visuales mediante unas secuencias cinematográficas que reflejen un tiempo y un espacio concreto, apreciando la magia inherente, que el paso de los años les ha otorgado.

(texto publicado en el Número 3 de Blogs&Docs:
www.blogsandocs.com)

4 comentarios:

  1. Recuerdo permanecer atónito durante los primeros minutos de 'Cine como espejo del mundo' (como se llamó en Buenos Aires) hasta finalmente conectar con la estructura de trabajo de Deutsch.
    Creo que nunca nadie había realizado algo similar con found footage: la hipertextualidad. Esa capacidad por la cual todas las imagenes refieren -aparentemente- a otras. lo interesante en Deutsch es que lleva esta combinación casi al infinito.

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  2. e visto World Mirror Cinema dos veces pero en ninguna ocasión he llagado a conectar con lo que el film propone. Es como si creyera que debería haber otro tipo de relación más rígida entre las secuencias que se suceden...

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  3. Entiendo lo que dices, Albert.
    Es cierto que a veces las ideas más complejas tienden a resolverse en la pantalla de maneras muy simples, casi imperceptiblemente. Pienso que eso también forma parte del mayor atractivo de su trabajo: lograr esa aparente simpleza (o soltura) detrás de meses y meses de investigación y montaje.
    Lo único que tal vez es, por momentos, disfuncional (y hasta desesperante) es la lenta velocidad de las imágenes refotografiadas.
    Saludos.

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  4. Ese e (por he) suelto de ahí hace daño a los ojos.
    La velocidad de las imágenes refilmadas con truca no creo que sea el inconveniente, al menos desde mi punto de vista ya que ayudan -junto con la música de Fennesz- a dar ese aire hipnótico alejado en el tiempo... También es cierto que otro elemento que dificulta la agilidad del film es el hecho de volver continuamente a la panoràmica inicial como punto de partida para otras microhistorias. Ese ir hacia atrás para ver otras posibles conexiones, frena continuamente la evolución del film...
    Saludos Pablo.

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