16 de abril de 2011

Leer las imágenes, leer el tiempo - MNCARS

Del 6 al 22 de junio de 2011 el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid organiza un ciclo de proyecciones con películas de algunos de los nombres más relevantes del cine de vanguardia norteamericano. Hollis Frampton, Bruce Baillie, Robert Beavers, James Benning, Carolee Schneemann y el griego Gregory J. Markopoulos son algunos de los cineastas tomados en consideración en Leer las imágenes, leer el tiempo. Los comisarios Francisco Algarín, Alfredo Aracil y Abraham Rivera han elaborado seis sesiones para "...mostrar el devenir del tiempo más allá de toda lógica o efecto causal". Apoyándose en las tesis del teórico de la imagen Georges Didi-Huberman expuestas en Atlas, los programadores han seleccionado un conjunto heterogéneo de películas para reflexionar sobre la representación fílmica del pasado, el presente y el futuro de la Historia,

Programa completo:
Sesión 1. La imagen dialéctica: Hollis Frampton
6 de junio

Straits of Magellan: Drafts&Fragments (Panopticons), 1974, 16 mm, 27’.
Apparatus Sum (Studies For Magellan #1), 1972. 16 mm., 3’.
Winter Solstice (Solariumagelani), 1974. 16 mm., 33’.
Otherwise Unexplained Fires (Memoranda Magelani), 1976. 16 mm., 14’.
For Georgia O'Keefe (Pares Magelani), 1976, 16 mm., 3’.
Not The First Time (Tempera Magelani), 1976. 16 mm., 5’.
Tiger Balm (Memoranda Magelani #1), 1972. 16 mm., 10’.
Gloria!, 1979. 16 mm., 9’.

Straits of Magellan: Drafts&Fragments (1974) Hollis Frampton

Sesión 2. Moi est un autre.
9 de junio

Bruce Baillie. Quixote, 1965. 16 mm., 45’.
Sharon Lockhart. , 2003. 16 mm., 34’.
Robert Beavers. Early Monthly Segments, 1968-70/2002. 35 mm., 33’.
Jean Rouch. Les Maîtres fous, 1955. 16 mm., 36’.

(2003) Sharon Lockhart

Sesión 3: Pa(i)sajes.
13 de Junio

Peter Nestler. Die Nordkalotte [La Nordkalotte], 1991. 16mm., 90’.
Jem Cohen. The Passage Clock (For Walter Benjamin), 2008. DVD, 10’.
James Benning. One Way Boogie Woogie/27 Years Later, 2005. 16 mm., 121’.

One Way Boogie Woogie/27 Years Later (2005) James Benning

Sesión 4 - Representación de la historia, historia de la representación.
16 de Junio

David Gatten. Secret History of the Dividing Line, 1996-2002. 16 mm., 20’.
David Gatten. The Great Art of Knowing, 2004. 16 mm., 37’.
David Gatten. So Sure of Nowhere Buying Times to Come, 2010. 16 mm., 9’.
Robert Fenz. Crossings, 2006. 16 mm., 5’.
Robert Fenz. Meditations on Revolution, Part V: Foreign City, 2003. 16 mm., 32’.
Guy Sherwin. Portrait with Parents/Candle and Clock/Tap/Breathing/Metronome/Maya, 1976. 16mm., 20’.

Meditations on Revolution, Part V: Foreign City (2003) Robert Fenz

Sesión 5. Guerra y locura.
20 de Junio

Sergei Loznitsa. Blokada, 2006. 35 mm, 51’.
Carolee Schneemann. Viet Flakes, 1965. Vídeo, 7’.
John Gianvito. Profit Motive and the Whispering Wind, 2008. Vídeo, 58’.

Viet Flakes (1965) Carolee Schneemann

Sesión 6. El futuro ya ha pasado.
22 de Junio

Gregory J. Markopoulos. Twice a Man, 1963. 16mm., 49’.
Marguerite Duras. Agatha et les lectures illimitées, 1981. 35 mm., 90’.

 Twice a Man (1963) Gregory J. Markopoulos

23 comentarios:

  1. Anónimo6:22 a. m.

    ¿Estamos locos o qué? ¿Qué tipo de comisario o programador es el que junta en una misma sesión una película de 90 minutos con... ¡otra de 121! y lo remata con un corto de 10? En total, 221 minutos. Ahí es nada. Conceptualmente será todo lo poderosa que quieran, pero es un absoluto despropósito como programa.

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  2. Estoy totalmente de acuerdo. La sesión 3 no tiene sentido. Ya es un tour de force ver las dos películas de James Benning seguidas –con los mismo planos estáticos 27 años antes y después–, como para encima llevar ya 80 minutos de visionado.
    Lo que no veo muy claro es lo de añadir películas de Duras y Rouch.

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  3. Anónimo8:57 p. m.

    La sesión 2 sigue la misma línea de locura intelectual: 148 minutos en 4 trabajos. Un despropósito. Todo el ciclo tiene un aire de impostura importante, como si tuvieran que demostrar los comisarios cuánto saben y lo mucho que han leído.

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  4. Cierto, otra sesión excesiva en todos los sentidos. Es verdad que al ciclo le falta algo de coherencia. No se sabe muy bien hacia dónde va. Pero, más allá de eso, lo bueno es que se puedan proyectar algunas de estas películas, independientemente del título y del texto que las acompaña.

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  5. Anónimo9:24 p. m.

    Vi o seu blog!

    www.cimonanilla.blogspot.com

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  6. Anónimo11:23 p. m.

    Excepcional ciclo, peliculas e idea. Un intensivo y arriesgado programa "tour de force". Logicamente nadie estará obligado a verlo todo... Eso si, no es cine ("experimental") de palomitas. Propuestas así, además de ser gratis, es lo que falta en nuestros contextos y seguramente espectadores para entenderlas y mirarlas sin salir con aire de "tostón".

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  7. Tal y como yo lo entiendo este ciclo no es un "tour de force" en ningún sentido. Es un cruce de buenas películas, con otras que no lo son tanto. Da la sensación que están juntas por un deseo de acumulación, sin rigor ni cohesión. Cine experimental y palomitas me parecen conceptos bastante incompatibles. Habrá que definir un poco más esa sub-categoría, si es que existe, porque quizás resulte fructífera la unión.

    Más allá de eso, el ciclo incluye muy buenos títulos del todo recomendables. En el fondo el discurso general de la idea principal –la representación de la Historia– parece tan solo una excusa incluir los filmes.

    Por cierto, esto de dialogar con "anónimos" resulta algo inocuo.

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  8. Anónimo8:25 a. m.

    Que sean películas excepcionales no justifica el dislate. Programar es lo contrario de acumular películas, que es precisamente lo que ese ciclo hace. Como si los comisarios tuvieran urgencia por poner todo aquello que les gusta. En realidad, es el clásico caso de comisarios que programan mirando más a sus compañeros críticos, profesores y amigos, que les aplaudirán a rabiar por el "tour de force", que al público, a quien obligan a sesiones, no solo demasiado largas, sino bastante inconsistentes conceptualmente.

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  9. Anónimo10:23 a. m.

    "Programar es lo contrario de acumular películas" al buen tuntún. Cierto OS. Y en algo infinitamente más vulgar y disparatado se ha convertido Xcèntric (falta de coherencia, impostura y esos mismos dilates que comentan) y calláis como putas a la espera que vuestros amigos/as programen vuestros trabajos o os dejen ser programadores en alguna sesión... Claro que es más fácil ensañarse con la "competencia". La próxima vez quizás os llamen a vosotros dada cuenta de los graves errores que habéis detectado... Es divertido comprobar cómo la transgresión se convierte en conservadurismo rancio y enciclopédico cuando os quedáis fuera.

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  10. Anónimo11:39 a. m.

    ¡Qué cachondos comentários de crítica al ciclo! Cuando vi el programa pensé lo mismo en cuanto a las duraciones de una sesión, pero pensandolo bien, si aplicáramos este principio con coherencia, seria imposible hacer cualquier tipo de muestra o festival de cine, que acumula película tras película sin dejar respiro al espectador, o proyectar películas largas de 6, 7 o 9 horas en una sesión. No estaría mal que se hiciesen críticas más constructivas...

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  11. Aunque conozco bien a Francisco, apenas me había hablado de este programa. Sin embargo, yo no veo deseo de acumulación, ni falta de rigor, lo que si veo es ambición. Y digo yo que los comisarios son muy conscientes de las duraciones de algunas sesiones, y de lo exigentes que puedan ser estas, ¡pero bienvenidas sean esas exigencias!

    Respecto a la heterogeneidad o la inclusión de películas de Duras o Rouch, diría algo que ayer mismo regresó a mi memoria a partir de otra conversación digital, algo que dijo Peter Handke presentando la Viennale en 1992, y que leí hace mucho tiempo:

    >> El cine constituía en otro tiempo un todo, y era visto como tal, del drama psicológico hasta el western, del policiaco francés a la comedia y al viejo film de terror inglés. Y hoy encontramos, en vez de espectadores, cada vez más y más "sectadores": "¡Fuera Hollywood!", "¡Nada de películas europeas!", "¡Godard, el único!", "¡Greenaway sí, Wenders no!" (o al revés), "¡Bresson y Straub, los últimos!", "¡Rohmer y Rivette, los únicos incorruptibles!", "¡Kubelka, el único vanguardista verdadero!"

    Un abrazo,
    Fernando Ganzo

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  12. Anónimo5:04 p. m.

    Ya puestos a ser obvios, ¿de los programas silentes no dicen nada?

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  13. Ignoro los hábitos como espectador del anónimo y demás personas que piensan que es una locura programar sesiones tan largas... lo que noto más bien es una cierta envidia.

    De todas maneras, ¿de verdad es tan importante la duración? Parecéis más preocupados por el tiempo que pasáis fuera de la sala que dentro (tranquilos: ¡seguro que habrá descansos entre las películas!). Y en cualquier caso, parece primar eso sobre el propio contenido de las sesiones y la organización del programa... no sé cuántas oportunidades vais a tener de ver en un mismo ciclo a Frampton, Baillie, Nestler, Lockhart, Beavers, Benning, Markopoulos, etc.; eso es lo que debería valorarse.

    Al fin y al cabo, volviendo al tema de la duración, cuando la gente va a festivales suele pasar muchas más horas en las salas con programas mucho peores, sin ningún tipo de organización entre las películas, etc. Aquí sí que existe un verdadero pensamiento sobre la programación, no sólo por parte de los comisarios sino por el contexto en que se enmarca (la exposición Atlas, que no sé si habéis visto). Vuestros argumentos sobre la acumulación de películas y eso de "como si los comisarios tuvieran urgencia por poner todo aquello que les gusta" no están en absoluto justificados... y de nuevo lo que noto es una cierta envidia.

    Por otro lado, si vais, por ejemplo, al festival de Nueva York o al Pompidou os encontraréis con ciclos intensivos de hasta 12 horas. Allí, lo último que haría la mayoría de espectadores sería quejarse de la duración de las sesiones. Por algo será...

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  14. Anónimo9:05 p. m.

    Y nada se ha dicho de la sesión 5, que como su propio nombre indica es también una locura y no por la duración, que también, sino por la inconsistencia conceptual que se comentaba...

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  17. Hola, debido a un error posteando los comentarios, he enviado mi aportación al debate, en dos comentarios, uno de los cuales es solo una cita de un comentario anterior. Dejo aquí el comentario completo:

    Sin duda todo debate es enriquecedor, y presupongo que programadores hay tantos como espectadores, algo que, aunque sea una perogrullada, me parece que no debemos perder de vista. Lo que no comprendo de los comentarios precedentes es el tono con que arremete contra el/los responsables del ciclo, con aportaciones como:

    "Que sean películas excepcionales no justifica el dislate. Programar es lo contrario de acumular películas, que es precisamente lo que ese ciclo hace. Como si los comisarios tuvieran urgencia por poner todo aquello que les gusta. En realidad, es el clásico caso de comisarios que programan mirando más a sus compañeros críticos, profesores y amigos, que les aplaudirán a rabiar por el "tour de force", que al público, a quien obligan a sesiones, no solo demasiado largas, sino bastante inconsistentes conceptualmente."

    Me parece que deberíamos aprovechar espacios como el de este blog para compartir opiniones. Por otro lado, eso que tanto preocupa a anónimo del largo metraje de las piezas seleccionadas, tiene una fácil solución: no quedarse durante toda la sesión. Me parece bastante evidente. Invito a esa o esas personas a compartir en esta especie de foro por qué consideran que se han "acumulado películas" o a proponer en qué consistiría un programa más "consistente"... Esas son sólo algunas de las cuestiones que me han surgido al hilo de la lectura de vuestros comentarios.

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  18. Anónimo12:51 p. m.

    sobre las mariconadas de Loïc Diaz y Andrés Duque en xcèntric seguro que no decís nada!
    véase: http://www.cccb.org/xcentric/ca/sessio-evil_pop_culture_eroticon_cossos_demoniacs-35991
    me gustaría que dijerais donde está ahí el criterio y la coherencia de programación..
    ah no.. que son vuestros colegas y no se les puede criticar

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  19. Este último comentario del señor "Anónimo" resulta del todo desafortunado. Supongo que es la misma persona que decide esconderse detrás del teclado para definir Xcèntric como algo "vulgar y disparatado" o la misma que, directamente, decide utilizar términos como "putas" para referirse a realizadores que, según él, desean que les programen sus películas en este tipo de centros. "Calláis como putas"! Pero qué vulgaridad es esa! Los que disfrutamos viendo películas, escribiendo sobre ellas y realizando nuestras propias aportaciones fílmicas –por pequeñas e insignificantes que sean– lo hacemos porque nos sale de dentro, porque tenemos inquietudes personales que están por encima de los intereses: "estamos por el tema y no por la cosas"; que diría una persona que a la que aprecio que, en cierto modo fue una de las primeras en recuperar este cine para mostrarlo al público y darlo a conocer.

    Estoy completamente de acuerdo con Cloe Masotta, y a la vez entiendo la postura de Fernando Ganzo, aunque no la comparto del todo. El ciclo me parece una iniciativa del todo elogiosa (poder ver películas de Frampton o Markopoulos siempre lo será), pero, sinceramente, no acabo de halar la coherencia en sesiones como la de Benning.

    Y volviendo al último anónimo –el más irrespetuoso de todos– vale la pena comentar que una serie de programas como los de Evil Pop, aunque no le hayan aportado nada, son un ejemplo de un amplitud de miras, de un conocimiento cinematográfico desbordante y de un deseo por trazar líneas conceptuales paralelas en filmes divergentes. Si las tendencias erótico-sexuales no te resultan adecuadas entonces es problema tuyo.

    Sobre el término "envida" –que ha aparecido en un par de comentarios– tan solo indicar que personalmente la tendría si viera que alguien ha montado una sala, un Microcinema, un festival, una escuela, una productora, o algo que pueda tener una trayectoria continuada para este tipo de cine. Programar en el Reina Sofía resulta del todo elogioso, pero me temo que continuidad va a ser limitada. Además, este cine debería estar al margen del sistema! (pero eso es otra cuestión)

    Y nada, para finalizar me gustaría señalar que resulta decepcionante observar como el debate solo emerge a partir del insulto y los comentarios fuera de lugar. He estado tentado de eliminar algunos de ellos (especialmente algunos "Anónimos" que no merecen ni voz ni voto). Porque si tan convencidos estáis de vuestras palabras lo mínimo que podéis hacer es indicar vuestro nombre y apellido.

    Ala!

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  20. Pero, Alberto, entendiendo que a tí no te pueda gustar como concepto: ¿no te parece que, precísamente basándose en las ideas que puede suscitar Aby Warburg y su Atlas mnemosyne, no es en absoluto disparatado un programa que busque trabajar lo heterogéneo, que intente poner en juego las afinidades y las singularidades del cine mediante los montajes, digamos dialécticos, propuestos? ¿Trazar tentativas que busquen la verdadera afinidad, esa que está ya allí, uniéndo dos cosas, pero de forma incomprensible?

    Como toda tentativa, hay acierto, hay error, pero insisto: lo veo muy lejos de esas programaciones que tiran de fondo de catálogo sin ton ni son, y más aún cuando desde el propio texto de introducción al ciclo se indica tal referencia conceptual.

    Saludos.

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  21. ¡Y mil disculpas por llamarte Alberto!
    Estoy tonto...

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  22. Es cierto que si el ciclo está planteado en relación al Atlas de Aby Warburg puede que tenga más sentido cruzar títulos diferentes, e incluso divergentes, para dar un sentido heterogéneo. Pero lo de acumular minutos no parece que tenga razón de ser. En cierto modo, desde mi punto de vista, da la sensación de que una ampliación de dos o tres días más daría sentido al conjunto del ciclo.
    Pero sí, afortunados todos los que podáis ir.
    Saludos Fernando.

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  23. "no puede decirse que un Atlas está hecho de páginas en el sentido habitual de la palabra más bien de tablas, de láminas en las que vas dispuestas imñagenes; láminas que consultamos con un objeto preciso o bien que ojeamos con tranquilidad, dejando divagar nuestra voluntad de saber de imagen en imagen y de lámina en lámina. La experiencia muestra que casi siempre usamos el Atlas convinando esos dos gestos, tan disimiles en apariencia: lo abrimos, sí, para buscar en él una información precisa, pero obtenida la información, no abandonamos forzosamente el Atlas, sino que recorremos una y otra vez todas sus bifurcaciones, sin poder cerrar la colección de láminas antes de haber deambulado cierto tiempo, erráticos, sin intención precisa, a través de su bosque, su dédalo, su tesoro. Hasta la próxima vez igual de inútil o de fecunda".

    George Didi-Huberman.

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