23 de febrero de 2021

Marte: abstracción cálida, fricción científica




El color de la superficie del planeta más cercano a la Tierra es uno de sus rasgos más característicos. De todos modos, las tonalidades rojizas pertenecientes al óxido de hierro siempre han sido percibidas desde la lejanía. Esta distancia, reducida ilusoriamente gracias al avance incesante de las invenciones ópticas, impide un conocimiento sobre el terreno que, simultáneamente, fomenta la elucubración. La creación artística es un terreno apto para la imaginación astronómica y el cine unas de sus disciplinas más recurrentes. Dejando de lado el género de la ciencia-ficción, es en el ámbito de la experimentación fílmica donde se exploran formalizaciones que, mediante imágenes galácticas y sonidos interestelares, transmiten visitas físicas a Marte. Son animaciones adscritas a la música visual y piezas que despliegan efectos especiales sin tener en cuenta la narración.
 
Science Friction (1959), Stan Vanderbeek, 10'
Intentar acercarse al planeta rojo equivale a invertir en herramientas tecnológicas que permitan obtener datos objetivos sobre su idiosincrasia. Durante la carrera espacial protagonizada por Estados Unidos y la antigua URSS en el contexto de la Guerra Fría, la rivalidad entre las posturas de sus dirigentes alcanza tintes paródicos en las animaciones de recortables de Stan Vanderbeek.

Test I (1971), Józef Robakowski, 5'
En una cinta sobreexpuesta de película de 35mm el polaco Józef Robakowski realiza un conjunto de perforaciones de diferentes tamaños. Los círculos resultantes aparecen intermitentemente, sincronizados a notas de percusión, dejando una rastro lumínico apenas perceptible. El filme sugiere tanto la inmensidad de la Vía Láctea como las presencias esféricas de planetas y satélites.
 
Próba (1971), Józef Robakowski, 2'
Próba es un experimento de interrupción musical aderezado con pasajes homogéneos de tono rojizo. Interviniendo la continuidad de un tema para órgano de Johann Sebastian Bach, el cineasta genera una pieza visualmente abstracta donde las melodías entrecortadas acompañan zonas oscuras y los tramos rojos constan de silencio absoluto.
 
Stellar (1993), Stan Brakhage, 2'
La riqueza visual de cualquier galaxia queda sugerida en Stellar con manchas de colores translúcidas y puntos lumínicos que se yuxtaponen velozmente entre sí, fundiéndose constantemente. Es un film pintado a mano directamente sobre la emulsión que, refotografiado microscópicamente, gradúa la aceleración de sus imágenes evocando nebulosas, cúmulos estelares y polvo cósmico.
 
LYLS: Undertone Overture (2013), Jodie Mack, 10'
Empleando una técnica de tintado de tejidos como el tie-dye, consistente en anudar piezas de ropa y teñirlas para conseguir efectos cromáticos en espiral y círculos concéntricos, la norteamericana Jodie Mack propone una pieza abstracta de texturas y degradados. El ritmo frenético que pauta la variedad de colores, queda sincronizado a unos ambientes sonoros indefinidos. Todo ello parece invocar el cosmos.
 
Spheres (1969), Norman McLaren, 7'
Fobos y Deimos son los nombres de los dos satélites de Marte. El primero tiene forma irregular y presenta una órbita desacelarada respecto al planeta que rodea; el segundo recorre una órbita casi circular desarrollada en sincronía. En Spheres el canadiense McLaren colabora con el animador holandés René Jodin para crear una escenografía interestelar ocupada por esferas metálicas cuyos desplazamientos recuerdan los avances sistemáticos de los cuerpos celestes que giran alrededor de los planetas.

La Plage (1991), Patrick Bokanowski, 12'
Los dos casquetes polares de Marte parecen estar formados en su mayor parte por agua, sin embargo los datos continúan siendo contingentes. En La Plage el cineasta francés Bokanowski emplea trucajes y efectos especiales que distorsionan las imágenes filmadas convirtiendo un escenario exterior común –una playa– en un escenario onírico que parece imaginar la superficie del planeta rojo y el hecho de aproximarse a ella mediante telescopios y otros aparatos astronómicos.

Book of Mirrors (2002), Joost Rekveld, 12'
El cineasta e ingeniero holandés Joost Rekveld ignora las lentes del objetivo de las cámara para producir imágenes que huyen de la perspectiva tradicional. En Book of Mirrors utiliza espejos y caleidoscopios para originar ondas de luz que reposan directamente sobre la emulsión. El resultado detecta la geología marciana con sus campos de dunas mecidos por el viento. La composición electroacústica de Rozalie Hirs incrementa la sensación de presenciar una inquietud vertiginosa.

William Kentridge: Dibujando ideologías, animando resistencias


Partiendo del dibujo a carboncillo, el artista sudafricano William Kentridge investiga la riqueza de las imágenes operando desde su transdisciplinariedad. Desde la ciudad de Johannesburgo construye una obra gráfica, fílmica, escénica y multimedia que enfatiza tanto el ilusionismo mágico del cine como el testimonio de conflictos políticos y problemáticas sociales de la historia de su país. Elaborada en paralelo a la exposición «William Kentridge. Lo que no está dibujado», esta playlist confecciona un itinerario que visualiza el encaje entre las técnicas de animación experimental de carácter artesanal y los trasfondos ideológicos que transmiten los contenidos de las películas.

Fome (1972) Carlos Vergara, 5'
El hambre, este problema endémico de ciertas zonas del planeta como buena parte del hemisferio sur, protagoniza esta pieza. Filmada para denunciar la pobreza de los años setenta en Brasil, Vergara escribe la palabra FOME (hambre) con granos de alubias blancas que se desenvuelven como una animación de plantas esplendorosas, inusualmente mágicas.

Música per a perplexes (2001) Laboratorium, 4'
Estampas metafísicas que sugieren soledad, absurdidad, pérdida, tristeza, desencanto y llanto. Diez fragmentos breves de temas creados por compositores reconocidos de música clásica son el acompañamiento sonoro de animaciones con rasgos de ilustración. Son diez situaciones inquietantes con las que Laboratorium (Laura Ginès y Pere Ginard) evocan el miedo, la individualidad y la alienación de la sociedad contemporánea.

Blanket Statement #2: All or Nothing (2013) Jodie Mack, 2013, 3'
La cineasta norteamericana Jodie Mack trabaja la animación teniendo en cuenta las posibilidades del fotograma único. Filmando y grabando imágenes individuales seguidas de otras muchas presentadas aceleradamente es como desarrolla piezas que incluyen centenares de encuadres de tejidos de lana de colores. Esta animación recuerda la elaboración de los tapices de las series The Nose de Kentridge.

En la colonia penitenciaria (2011) Marcel Pié y Dani Pitarch, 6'
Este ensayo sobre el cuerpo, inspirado en el cuento homónimo del escritor checo Franz Kafka, es también un estudio sobre el dibujo. A través de la animación tipográfica del texto y la catalogación minuciosa de ilustraciones científicas, Pié y Pitarch exponen un relato que visualiza aparatos y mecanismos de control, mientras reflexiona sobre el rostro y el dolor.

Déjeuner du matin (1974) Patrick Bokanowski, 11'
Con este desayuno matutino en una casa de campo, el cineasta francés Patrick Bokanowski transforma las convenciones domésticas de este ritual para elucubrar un conjunto de escenas expresionistas que producen claustrofobia. El tono desolador que se respira en esta animación, acrecentado por su dimensión pictórica, viene dado por lo tedioso de la repetición y la incomunicación.

Ilha das flores (1989) Jorge Furtado, 13'
El brasileño Jorge Furtado crea una parábola profundamente crítica con el sistema capitalista a partir del recorrido de un tomate. El origen y el devenir de este producto alimentario se usa como pretexto para elaborar un ensayo audiovisual donde las imágenes y la voz en off denuncian una situación que parte de la ironía y alcanza la irritación. La técnica del collage puntúa, de modo humorístico, un tramo inicial que documenta pedagógicamente el sinfín de contradicciones existentes en la sociedad.

NS Trilogie – Teil II: Gefühl Kazet (1997) Linda Christanell, 13'
El estigma causado por el nacionalsocialismo en su propia vida cotidiana es el objeto de estudio de Linda Christanell en este film. Recuperando la imaginería nazi y la figura de Hitler, la austríaca cuestiona los trazos fascistas existentes en la actualidad. Como Kentridge con la revisión de la segregación racial durante el Apartheid, Christanell reivindica evitar el olvido.

15 de enero de 2021

La resistencia íntima. En torno a cuatro films de Eugènia Balcells




La creación artística es un modo de resistencia, uno que puede concentrase en la intimidad, la familiaridad y la proximidad sin dejar de abrazar lo desconocido. En el cine de Eugènia Balcells esta resistencia íntima se sitúa entre el recogimiento y la expansión, entre la necesidad de cobijo y el deseo de descubrimiento. Identificar los rasgos memorísticos que identifican el pasado familiar; experimentar el vínculo amistoso que emerge durante la propio proceso creativo; tergiversar lúdicamente los mensajes visuales de los medios de comunicación, son gestos presentes en películas que parten de lo personal para dirigirse hacia lo universal. En este itinerario que va de lo íntimo a lo público, interrogar la normatividad a la que tiende la televisión, la publicidad y el cine comercial permite articular un discurso crítico cuya concreción fílmica incluye el juego y la experimentación formal.

La práctica cinematográfica de Eugènia Balcells (Barcelona, 1943) empieza a mediados de los años setenta mientras crea obras multidisciplinares que contribuyen a cuestionar la sociedad de consumo y el mercado del arte. Sirviéndose de la apropiación, la artista explora diferentes áreas –pintura, fotografía, diseño, instalación, cine, vídeo– cuestionando la esencialidad que supuestamente define cada una de ellas. En su obra objetual colecciona materiales que, desplegándose bajo asociaciones estéticas singulares, devienen construcciones semánticas inspiradas por el arte conceptual de la época. Es en el contexto de la desmaterialización de la obra de arte de la Cataluña de principios de los años setenta cuando Balcells se da a conocer. Las manifestaciones fílmicas de artistas procedentes del Grup de Treball –Francesc Abad, Muntadas, Àngels Ribé, Pere Portabella, etc.– señalan la importancia de la imagen en movimiento en el contexto artístico. En el artículo “Anotaciones en torno a vídeo y feminismo en el estado español” Susana Blas explica: "desde finales de los años setenta el vídeo comienza a utilizarse por parte de las artistas conceptuales españolas que ya se servían del cine experimental para documentar sus acciones o para explorar la imagen en movimiento. Entre ellas podemos citar a Esther Ferrer, Fina Miralles o Eugènia Balcells". Las ideas y las actitudes artísticas elaboradas por Balcells tienen otro punto de anclaje determinante: el pensamiento del norteamericano John Cage. Razonando sobre la influencia que tuvo para ella conocer la obra y el ideario del compositor musical, la cineasta explica: "de repente, al ampliar esta concepción del sonido, a lo mejor por analogía, también se me ampliaron otros sentidos y la capacidad de comprensión; fue casi una sensación física de expansión, de notar que se te abren todas las puertas y las ventanas que hasta entonces habían estado cerradas".



En Álbum (1976) las notas de un piano melancólico y la voz en off de Eugènia Gorina, la abuela de la artista, son el apartado sonoro de un montaje hecho de postales, fotografías y fragmentos de textos. El film, originado tras el encuentro de un álbum familiar, plantea un viaje al pasado más íntimo y cercano. Rememorar los seres queridos mediante la lectura epistolar implica recordar unas formas de comunicación pasadas que evidencian la nostalgia. La evocación del universo femenino se destila a través de pronunciaciones verbales y registros caligráficos de postales re-encuadradas. Este (des)montaje de detalles de mensajes pone en evidencia tanto la memoria y el recuerdo que atesoran como el olvido que conllevan. Retazos manuscritos se intercalan con fotografías de la época en una operación de recuperación genealógica que desvela la construcción de cierto estereotipo femenino. En Boy Meets Girl (1978) se expone la arbitrariedad de las relaciones heterosexuales vendidas por la publicidad y lo insubstancial de los arquetipos que maneja. Un conjunto acelerado de rostros femeninos y masculinos, confrontados verticalmente en una pantalla partida, quedan acompañados por el sonido de máquinas de tragaperras. Se señala así lo azaroso del encuentro propuesto. En la acumulación de retratos extraídos de diarios y revistas impresas contrastan las fotografías de mujeres anónimas, objetualizadas, con las de hombres famosos, reconocibles por su estatus social. En una conversación con Carlota Álvarez Basso, Balcells afirma que el punto de partida del film fue una interrogación: "¿qué imagen tendrían del hombre y de la mujer en nuestra época si alguien viniera y se formaran una imagen a partir de los medios de comunicación?". La pieza enlaza con Presenta (1977) y The End (1977), obras que reciclan fotogramas de largometrajes de ficción para cuestionar sus convenciones y sus happy endings. En For/Against (1983) la televisión es el objeto de atención. A lo largo de tres minutos (un solo carrete de Super 8) la artista refilma imágenes retransmitidas por la caja tonta junto al músico holandés Peter Van Riper. El flujo visual de una cadena televisiva norteamericana, con sus noticias bélicas y sus anuncios publicitarios, deviene una cascada de imágenes emulsionadas frame a frame, sonorizadas junto a una serie de citas recitadas en inglés. "Bien cuidadas, todas las criaturas prosperan. Abandonadas, todas las criaturas decaen" es la cita del filósofo chino Lao-Tzu con la que se concluye el film.



Fuga (1979) concuerda con Álbum por el hecho de explorar las relaciones personales desde el hogar. A lo largo de veinte minutos el silencio de la banda sonora congrega una serie de planos en blanco y negro realizados con una cámara Bolex de 16 mm. Filmados sobre trípode desde un único enclave, las capturas de las doce panorámicas tienen lugar en el interior de una casa de campo de la familia de la artista. En ella se desplazan la propia Balcells y sus amigos: el cineasta y escritor Eugeni Bonet, el poeta Carles Hac Mor y Nati Ribas. La estructura predeterminada con la que se plantea el rodaje (múltiples exposiciones de paneos en 360º, rodados en un salón iluminado de modo naturalista) contrasta con la distensión y la espontaneidad que transmiten los gestos de los protagonistas. Si las constricciones formales evocan el cine estructural de Michael Snow y Werner Nekes, el registro documental testimonia el carácter espectral. Hay algo de fantasmagórico en unos cuerpos aislados que realizan acciones nimias, casi sin querer. Las figuras humanas insinúan la serenidad y el placer que supone el "dolce far niente". Fumar un cigarrillo, leer el periódico, escribir anotaciones en una libreta, jugar con un balón o usar una máquina de coser son actos que suceden entre veladuras y sobreexposiciones. Balcells explica que medir la luz con el fotómetro –para poder rebobinar y filmar de nuevo, hasta cinco veces sobre el mismo soporte fotoquímico– fue una tarea repetitiva y meticulosa a la que se entregó. Puertas, ventanas y mobiliario diverso se entrelazan a través de las duplicaciones perpetuas de sus formas. La aparición en campo de un foco artificial o el reflejo frecuente de la cámara en un espejo contribuyen a incrementar el carácter metafílmico de la película. Representar el propio proceso de creación es otro parámetro que vehicula un ensayo cotidiano sobre el espacio y el tiempo. Si los lazos familiares y la amistad son motivo de análisis en Álbum y Fuga; la resistencia a la capacidad de seducción de los medios de comunicación hegemónicos son el germen de Boy Meets Girl y For/Against. Las dos primeras hayan concomitancias con Indian Circle (1981); las segundas con 133 (1978). Estos otros dos trabajos realizados en vídeo junto a Van Riper y en 16 mm con Bonet, respectivamente, incorporan el interés de Balcells por la música y el sonido. Ampliando su reflexión sobre las connotaciones del espacio doméstico y la arqueología mediática –divulgada Richard Prelinger en escritos, conferencias y una web de referencia como archive.org– la cineasta añade cuestiones sónicas dirigidas tanto hacia la escucha del espectador como a la dimensión inmersiva del audiovisual. Es por ello que progresivamente Eugènia Balcells abandona la realización monocanal para decantarse hacia la videoinstalación y la instalación multimedia, terrenos en los que ha erigido una obra de alcance internacional. Lo atestiguan exposiciones como En trànsit (1993), Roda do tempo (2001), Freqüències (2009) y Años Luz (2012). 

Bibliografía:

Catálogo de la exposición Eugènia Balcells. Sincronías. Madrid: MNCARS, 1995. Comisariada por Claudia Giannetti

Esquirol, Josep Maria, La resistencia íntima. Barcelona: Acantilado, 2015.