6 de enero de 2019

J. J. Murphy. Print Generation




Xcèntric
31 de enero a las 19:30h

Print Generation es uno de los títulos canónicos del cine estructural. Su punto de partida es un montaje repetitivo de sesenta planos de un segundo de duración. Es un minuto fílmico de imágenes autobiográficas sometido a un escrupuloso proceso de copiado por contacto. Realizado estrechamente con un laboratorio profesional el título revela el anhelo de J. J. Murphy por investigar las propiedades fotoquímicas del medio siguiendo un metódico sistema generativo.

Abstracciones procedentes de filmaciones de escenas cotidianas quedan estructuradas bajo una ordenación simétrica que finalmente se despliega a la inversa. Lo inefable de las imágenes queda sincronizado a la grabación de unas olas del mar. Copiadas sucesivamente, producen una banda sonora ruidosa de origen oceánico. Es un estudio pormenorizado de las propiedades acústicas de la cinta magnética análogo a la exploración visual de las cualidades del grano fotográfico de la película.

Si durante el primer bloque del film el espectador imagina representaciones naturalistas ocultas tras la superficie del celuloide, en el segundo la percepción de la audiencia bascula entre su capacidad para agudizar la memoria de aquello reconocido efímeramente y su inclinación a contemplar, simple y llanamente, la belleza de la emulsión en descomposición.

Print Generation (1974) J. J. Murphy, 50 min. 16 mm.






Hoja de mano:

Print Generation es una película en color de 50 minutos, realizada en 16 mm, que sitúa sus coordenadas entre un punto de partida familiar o autobiográfico derivado del cine lírico más amateur, y una articulación rigurosa y consecuente propia del cine estructural más metódico. Elaborada en dos partes, la pieza queda estructurada simétricamente en función de un procedimiento tecnológico que condiciona completamente su naturaleza. Simultáneamente, el film es un ensayo sobre las posibilidades fotográficas del copiado por contacto –en este caso el copiado de un minuto de 16 mm con sesenta planos en color de un segundo–, y las variaciones auditivas de copias sucesivas de un fragmento de audio en cinta magnética, que también suma un minuto de duración. La banda sonora es un experimento auditivo donde un registro acústico documental del mar, extraído de una grabación de efectos sonoros, es el origen de un trabajo de copiado realizado con magnetófono. La copia de la copia es la estrategia utilizada para hacer una tercera copia que a su vez resulta ser la materia de la que se extrae la siguiente, y así sucesivamente.

Partiendo de un material personal filmado por el propio cineasta y una captura apropiada de un disco de efectos de sonido, J. J. Murphy establece un sistema con el que repetir cincuenta veces las dos secuencias. Al producir copias de las copias anteriores el cineasta revela tanto la progresiva pérdida de información –acústica y visual– como la fragilidad de los soportes –la cinta magnética y el celuloide–. Tras ese proceso de creación por copiado el cineasta distribuye los fragmentos resultantes en un montaje final que evidencia todas las variaciones perceptibles, a menudo imprevisibles, de las diferentes generaciones de sonidos e imágenes. La consecuencia de este procedimiento secuencial es un deterioro en la definición: la representación figurativa de las imágenes llega a alcanzar la más pura abstracción, mientras que la grabación de una fuente sonora –el océano identificable por el oleaje– queda convertida en una masa ruidosa ensordecedora y confusa, designada por el cineasta como ruido blanco.

Una descripción precisa del film la ofrece el propio cineasta en una breve sinopsis que incluye un diagrama en el que explica el proceso seguido para la finalización del film. J. J. Murphy describe el proceso seguido para la producción de la dimensión sonora de la película del siguiente modo: “la banda sonora mantiene una analogía directa a las imágenes, creada al generar un minuto de sonidos oceánicos –cincuenta veces– alternando dos grabadoras idénticas, produciendo así la pista A y la B”. Esta explicación desvela no solo el método particular empleado para concretar el sonido de la película –este proceso de copiado en grabadoras de cinta de audio– sino también la consideración por parte del cineasta de la analogía que supone respecto al proceder de las imágenes. Tras esta definición de la lógica aplicada el cineasta indica lo siguiente: “al igual que con la imagen, se ha permitido que sea el proceso seguido, y no la manipulación artística o consciente, el que distorsione el sonido de manera natural”. El carácter procesual que revela una banda sonora que admite la introducción de la distorsión de los instrumentos mecánicos empleados, predefiniendo una estructura previamente delimitada, a la vez niega la implementación de decisiones conscientes posteriores, relativas a valoraciones estéticas. Es la lógica formal estructurada para realizar la película la que condiciona su aspecto final, desde una dimensión donde la posible manipulación del cineasta queda relegada a lo predefinido. Este rechazo a la introducción de consideraciones expresivas tras la observación de los resultados obtenidos es uno de los recursos habituales de un cine, el estructural, que promueve un sistema acotado previamente de modo riguroso. En cada uno de los sesenta planos de un segundo utilizados como materia primera para producir las copias, se muestran diferentes capturas aleatorias de personas, paisajes y planos de detalle acontecidos en un entorno familiar. Son breves filmaciones autobiográficas de naturaleza azarosa acaecidas intuitivamente en el periodo estival de 1973, registradas “durante su estancia en casa de su amigo y cineasta Norman Bloom, en la zona rural de Vermont”, y en la casa de la madre del cineasta, en la localidad de Bayonne, New Jersey. La espontaneidad de estas breves filmaciones que insinúan las del cine doméstico, contrasta con el riguroso método que delimita la elaboración de nuevas copias a partir de ellas y, especialmente, su montaje final. Tras la obtención del original a partir del cual trabajar, Murphy inicia un sistema hermético donde la copia por contacto de ese minuto resulta ser la metodología utilizada para producir –y revelar– las demás imágenes del film. Bajo este proceso (50 generaciones de copiado del mismo minuto) las imágenes van desapareciendo y la calidad fotográfica disminuye hasta alcanzar, prácticamente, la opacidad total.”

Fragmento extraído del libro:
Alcoz, Albert, Resonacias fílmicas. El sonido en el cine estructural (1960–1981). Santander: Shangrila, 2017. pp. 232–235.

10 de diciembre de 2018

La Festa del Curt – KM. 0 al video musical català


Ficus (2013) Carlota Guerrero

El 15 de diciembre se celebra El día més curt, un festival organizado en Catalunya desde 2013 con la intención de promover las prácticas audiovisuales breves en multitud de espacios de la geografía. Entre los diferentes programas seleccionados se halla el denominado KM. O al video musical català. El conjunto de piezas seleccionadas por Marvin&Wayne disecciona el videoclip realizado desde el año 2000 por cineastas que han contado con las músicas de grupos de aquí. El período 2000-2013 queda representado así por vídeos musicales entre los que se encuentran dos de quien esto suscribe: Send Me a Copy para la psicodelia revisionista de The Transistor Arkestra y Félix Millet para los ritmos frenéticos instrumentales cercanos al math rock de El Tercer Semestre. El CCCB y otros muchos centros se han sumado a la iniciativa. En Barcelona la sesión musical estará presentada por Bruno Sokolowicz, periodista y presentador del mítico programa Sputnik del Canal 33.

Highlights – Beef. Marc Lozano, en col·laboració amb Rubén Latre / Les Auteurs Nouvelles (3’, Catalunya, 2000)
Dona estrangera – Manel. Sergi Pérez (6’, Catalunya, 2008)
La manta de los borrachos – Le Pianc. Anna D. Ortuño / Boogaloo Films (3’, Catalunya, 2010)
Un tos de fang – Mishina. Luis Cerveró / Common Films, Nanouk Films (4’, Catalunya, 2008)
Disfraz de tigre – Hidrogenesse. Dario Peña (4’, Catalunya, 2007)
Es feo – Manos de topo. Kike Maillo (2’, Catalunya, 2007)
Antisistema solar – Tarántula. Kikol Grau (3’, Catalunya, 2009)
Suena brillante – Joe Crepúsculo. Luis Cerveró / Common Films, Nanouk Films (7’, Catalunya, 2008)
Mari Carmen – Tu madre. Virginia García del Pino (4’, Catalunya, 2010)
Bombay – El Guincho. Nicolás Méndez / Canada (6’, Catalunya, 2010)
Techno – Sanjosex. Ana Pfaff, Ariadna Ribas / Dostopos (2’, Catalunya, 2011)
El lament de Perceval – Le petit Ramon. Carlota Coloma, Adriá Lahuerta / 15-L, Petroblanc (7’, Catalunya, 2010)
Oniria e insomnia – Love of lesbian. Lyona (6’, Catalunya, 2012)
LOL – Los Ganglios. Xoxé Tétano / Los Ganglios (3’, Catalunya, 2012)
Send Me a Copy – The Transistor Arkestra. Albert Alcoz (5’, Catalunya, 2011)
Igual o mayor que – Doble Pletina. Stanley Sunday (2’, Catalunya, 2013)
Ficus – Oso Leone. Carlota Guerrero, Xavier Marin (4’, Catalunya, 2013)
Caballo negro – Tu Madre. Tuixén Benet / Les Filles Föllen (4’, Catalunya, 2013)
Usted está aquí – Alado Sincera. Ana Pfaff, Ariadna Ribas / Dostopos (3’, Catalunya, 2012)
No Fear – Art Versaris feat Invencible beat Waajeed Metromuster (4’, Catalunya, 2013)
Fèlix Millet – El tercer semestre Albert Alcoz (4’, Catalunya, 2013)


Mari Carmen (2010) Virgina García del Pino
La manta de los borrachos (2010) Anna D. Ortuño

1 de diciembre de 2018

CRANC – Colección de Flipbooks

Días previos a la proyección de cada sesión CRANC –sucedidas una vez al mes en L'Automàtica del barrio de Gràcia de Barcelona– los artistas y realizadores proponen el diseño de un flipbook. Las seis personas que forman el equipo CRANC se encargan de producir una edición limitada de 150 folioscopios formados por una secuencia representativa de alguna pieza del artista o un conjunto de cincuenta imágenes elaborados específicamente para la ocasión. Hasta el momento se han creado 16 propuestas que se venden en L'Automàtica según las siguiente tarifas.

1 flipbook = 4 €.
2 flipbooks = 7 €.
3 flipbooks = 10 € .
Pack de 9 flipbooks, junto con la  caja = 28 €.


















22 de noviembre de 2018

CRANC #16: Jodie Mack




Jodie Mack traerá a CRANC un evento único y singular titulado The Process of Swimming into the Ineffable. Gran defensora de la hibridación de géneros cinematográficos, propone que “bailemos” con ella material fílmico y sonoro inédito, para reflexionar juntos sobre la idea de viaje y de movimiento; entraremos en un simulador de parque de atracciones perfectamente coreografiado. A medio camino entre el documental musical y el archivo estroboscópico, sus films se construyen a partir de material reciclado muy doméstico, e iluminan la relación que hay entre el arte abstracto y los productos gráficos producidos para la industria.

Jueves 29 de noviembre de 2018 a las 20:30h
Proyección con la presencia de la cineasta

Evento en Facebook






5 de noviembre de 2018

En la ciudad (1976–1977)

Del 6 al 25 de noviembre de 2018
Exposición organizada por el LOOP en el MUHBA de Barcelona (Capella Santa Àgata)




En la ciudad (1976–77)
Filmaciones urbanísticas, inquietudes artísticas

En la ciudad es el título de una película colectiva singular impulsada a principios de 1976 por Eugeni Bonet y José Miguel Gómez. Ambos iniciaron esta propuesta artística abierta, anunciada mediante una carta publicada en diversos medios escritos. La iniciativa consistió en la realización de un proyecto fílmico formado por un conjunto de piezas filmadas en super 8. Más de una veintena de artistas y cineastas configuraron sus concepciones estéticas y sus criterios ideológicos mediante la creación de una serie de trabajos cinematográficos inspirados en una temática común: «la ciudad». Este concepto tan amplio y complejo incentivó la realización de un seguido de obras breves que reflexionaron sobre el fenómeno urbanístico desde posturas personales. El enunciado planteado no fue más que un pretexto para sugerir la consecución de veinticuatro secuencias que darían lugar a una obra profundamente heterogénea.

La película resultante es un documento histórico poliédrico que remite a una época precisa, marcada a nivel sociopolítico por el final de la dictadura franquista y el inicio esperanzador de la democracia. Reflexionar sobre el papel de la ciudad, interrogando las diferentes lógicas urbanas de lugares como Barcelona, Madrid, París o Nueva York, es el objetivo principal de un film que captura diferentes localizaciones manifestando actitudes e inquietudes particulares. Situadas entre el registro documental, la acción artística, el análisis sociológico, la expresión formalista y la ficción experimental, las aportaciones cinematográficas desvelan la pluralidad de sensibilidades de sus responsables y la habilidad para concretarlas a través de un medio fotoquímico tan particular como es el formato super 8.

Reconocidos artistas visuales relacionados con les prácticas conceptuales –Muntadas, Antoni Miralda, Francesc Torres, Fina Miralles, Valcárcel Medina, Eulàlia Grau, Francesc Abad, Benet Rossell, Joan Rabascall– y cineastas de renombre procedentes de los círculos de la experimentación fílmica y el cine underground –Iván Zulueta, Eugènia Balcells, Manuel Huerga, Juan Bufill– son algunos de los responsables de las piezas. Similitudes semánticas y asociaciones visuales permiten encadenar los fragmentos de un trabajo finalizado por Eugeni Bonet en dos versiones diferentes: una primera montada con los originales reversibles –en color o blanco y negro– y otra posterior elaborada en 1997 a partir de los telecines, las capturas videográficas de ese mismo material.

El carácter granuloso de las imágenes –debido a la estrecha amplitud del formato–, los condicionantes temporales de la duración de cada carrete –limitada a tres minutos y veinte segundos o dos minutos y veinticuatro segundos, en función de si la filmación es a 18 o 24 fotogramas por segundo–; y la imposibilidad de registrar sonoro directo, no se contemplan como impedimentos técnicos sino como potencialidades que fomentan la inventiva. Estrategias como el montaje en cámara, la filmación frame a frame o la sonorización post-producida con cintas de casete operan así en tanto que opciones intrínsecas de una tecnología cinematográfica controlada rigurosamente por los artistas.

La propuesta expositiva se articula en base a tres bloques: una pantalla que reproduce En la ciudad en loop; dos monitores de visionado a la carta –que permiten ver las piezas individualmente–; y unas vitrinas que recogen decenas de documentos impresos, postales, recortes de prensa, programas de proyección, artículos, publicaciones y artilugios diversos –cintas, cámara, empalmadora, carrete, bobinas y otros aparatos– derivados de la producción, la exhibición y la recepción crítica del film.

La muestra se enmarca dentro de un proceso de recuperación que propone revisar el valor de experiencias fílmicas colectivas previas a la consolidación del vídeo analógico. Entrecruzar la devoción cinematográfica con el entusiasmo amateur y la conceptualización artística demuestra el deseo por vehicular instancias a través de un trabajo audiovisual el mensaje del cual se compone a modo de mosaico. Algo que la tecnología actual del vídeo digital ha incrementado hasta cotas inverosímiles, demostrando que el anhelo por expresarse digresivamente e informarse fragmentariamente –mediante sonidos e imágenes en movimiento– sigue más presente que nunca.

De este modo En la ciudad interpela la actualidad, señalando no solo el aumento de problemáticas sucedidas en la ciudades occidentales sino las consecuencias que supone la democratización de las herramientas con las que pueden manifestarse los ciudadanos. La multiplicación exponencial de los dispositivos móviles de captura de vídeo y la ubicuidad de las pantallas que reproducen sus contenidos digitales en todas las esferas de la contemporaneidad así lo revelan.

Origen del proyecto: Eugeni Bonet y José Miguel Gómez

Lista de participantes: Eva Conejero, Josep Espinosa, Llorenç Pisà, Belem Segurado, Amalia Lafuente, Josep Pérez Camps, Rafael Requena, Eulàlia Grau, Antoni Miralda, Manolo Sanchís, Carlos García, Valcárcel Medina, Fina Miralles, Eugeni Bonet, Benet Rossell, Lluís Maristany, Mireia Sentís, Marc Mallol, Juan Bufill, Rose-Marie Meichtry, Muntadas, Victoria Fonseca, Eugènia Balcells, Francesc Torres, Toni Soler, Francesc Abad, Iván Zulueta, Guillem Cifré, Terry Berkowitz, Manuel Huerga y Joan Rabascall

Comisario: Abert Alcoz