11 de noviembre de 2006

Serene Velocity - Ernie Gehr




Visionado entre dos filmes de Tony Conrad, Serene Velocity (1970) pierde contundencia y efectividad por la rotundidad perceptiva que propone, tanto el filme heredero del op-art Straight and Narow como el experimento retiniano de The Flicker. Aún así la pieza fílmica de Ernie Gehr gana enteros si uno le presta su máxima atención y observa tanto los aspectos geométricos como los cambios de luz que se producen a lo largo del film.
Realizada en un pasillo de la universidad americana de SUNY-Binghamton durante toda una noche, la película captiva por desfragmentar la perspectiva de un corredor y presentar la profundidad de este espacio concreto como un perpetuo movimiento hacia adelante y hacia atrás. Tomando el frame como la mínima unidad, Ernie Gehr desplaza el zoom de la cámara estática de manera contínua en cada uno de los fotogramas hasta crear una obra donde lo filmado se diluye descomponiéndose en cuadrados regulares que canvian constantemente de dimensión. Sin ningún tipo de añadido sonoro, Serene Velocity muestra la rigurosidad milimétrica del cineasta de San Francisco a la hora de enfrentarse a una cámara estática, que enmarque el plano en función de las marcas realizadas en las paredes y el suelo del mismo pasillo. Las puertas, fuentes, fluorescentes y señales de EXIT son los pocos elementos visibles que destacan entre los reflejos que se suceden en el suelo, y las combinaciones producidas entre las zonas sombrías y las zonas lumínicas de las paredes.
Si en Eureka (1974) Gehr expande el metraje encontrado de una filmación realizada desde un ferrocarril de San Francisco mediante el optical print y en Shift (1972-74) juega ingeniosamente con la noción de gravedad a la hora de retratar el tráfico de una ciudad; en Serene Velocity cuestiona la noción de perspectiva superponiendo planos rectangulares que crean una fuerte tensión de proximidad y lejanía, a la manera de las pinturas de Joseph Albers.

3 comentarios:

  1. Anónimo7:33 p. m.

    Nunca nada me ha impresionando tanto sobre una pantalla de cine como Serene Velocity. No sabría explicar por qué, quizás tiene que ver con el inconsciente, porque es algo hipnótico, como un mantra, que provoca en mi cerebro algo así como un estado de suspensión.

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  2. Tienes razón, algunas de las sensaciones que se tiene mirando Serene Velocity son como las describes. Observaste como llega el dia y la luz del amanecer va apareciendo en las dos ventanas del final?
    Saludos Beauty.

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  3. Anónimo5:16 p. m.

    Mi memoria no llega tan lejos como al amanecer... No lo vi el miércoles, lo vi hace la tira de años en el CCCB. Lo tengo por aquí, pero una no siente lo mismo viendo celuloide que vulgares ceros y unos :)

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