28 de enero de 2011

Desbordamiento esencial. Val del Omar en DVD

Publicado en venuspluton!com

Val del Omar. Elemental de España


El cineasta granadino José Val del Omar es la figura clave del cine de vanguardia en España. Sus inspiradoras películas, sus innumerables invenciones tecnológicas y sus escritos lo convierten en el artista más relevante de la experimentación cinematográfica en el territorio español. Desarrollando estrategias técnicas expansivas, visualizando resoluciones estéticas innovadoras y experimentando percepciones sonoras envolventes, José Val del Omar anticipó muchas de las concepciones formales elaboradas por realizadores de tendencias fílmicas artísticas posteriores. Se adelantó en el tiempo para desenvolverse como un creador visionario de inclinaciones místicas, cuyo sentir transcendental perseguía la verdad, su verdad. Aquélla que le empujó a expresar, comunicar y hacer sentir al espectador su fascinación por la luz, el movimiento y el paso del tiempo. A pesar de su abrumadora obra fílmica, durante muchos años sus películas han quedado sumergidas en un total desconocimiento. La dificultad por hallar recursos económicos con los que financiar sus investigaciones, así como la ausencia de estructuras sólidas de distribución y exhibición para poder proyectar sus películas, impidieron el reconocimiento nacional e internacional de un cine inquietantemente singular. Durante sus últimos años de vida José Val del Omar continuó desarrollando una labor artística insólita, al margen de las instituciones. La suya fue una vida dedicada plenamente al medio cinematográfico. En palabras de Fernando Vizcaíno Casas Val del Omar fue “imaginativo, fantástico e incomprendido como todos los inventores” (1). Según Román Gubern “(…) Val del Omar se erigió en cambio en un cineasta robinsónico, periférico o outsider, con una obra conservada escasa, pero de alta tensión (…)” (2). Para Eugeni Bonet se trata de “la gran figura largo tiempo ignorada de la vanguardia histórica española y un experimentador muy completo (…) su aportación sigue mayormente sumida en una incógnita que ya va siendo hora de empezar a despejar” (3).

Recientemente la invisibilidad de su legado artístico ha quedado finalmente resarcida gracias a una serie de iniciativas, por fin fructificadas. Desde inicios del nuevo milenio han sido varias las actuaciones llevadas a cabo para mostrar al gran público la atracción de su cine. Pero ha tenido que ser en 2010 cuando, definitivamente, han confluido todas las inquietudes por presentarlo y exponerlo en óptimas condiciones. Si Desbordamiento de Val del Omar ha sido el título escogido para exponer sus filmes, su obra plástica y sus innovaciones tecnológicas en las salas del Centro José Guerrero de Granada, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid y, próximamente, La Virreina Centre de la Imatge de Barcelona; Val del Omar. Elemental de España ha sido el enunciado escogido para englobar sus piezas fílmicas en formato DVD. La compañía independiente Cameo ha sido la encargada de publicar un lujoso pack, −minuciosamente editado y diseñado−, que incluye el grueso de su obra. Los cinco DVDs que configuran esta compilación cuentan con el Tríptico Elemental de España como núcleo esencial alrededor del cual levitan las demás piezas. Filmaciones de las Misiones Pedagógicas realizadas durante la República o apuntes fílmicos inacabados del propio Val del Omar dialogan con documentales heterodoxos, vídeos de creación y largometrajes en celuloide realizados posteriormente, por autores de diferentes generaciones. La suma de todos ellos alcanza los 477 minutos indicados en la contraportada de la caja. Un librito de 44 páginas, en el que aparece una breve introducción de Gonzalo Sáenz de Buruaga, sirve como guía a un contenido audiovisual de valor incalculable.

Granada universal

El primer DVD se centra en sus filmaciones iniciales. Diversos registros documentales realizados durante las Misiones Pedagógicas quedan recogidos en los 13 minutos editados bajo el título de Estampas 1932. De esos primeros años también se incluye Vibración de Granada (1935), su primer experimento fílmico de esencia poética, cuya cadencia lírica registra los espacios de Granada y los ornamentos de la Alhambra. Este filme de 20 minutos anticipa un modo de filmar que Val del Omar perfeccionará con Aguaespejo Granadino (1953-1955). Los créditos iniciales del filme lo presentan con estas palabras: “Un corto ensayo audiovisual de plástica lírica”. Del primer capítulo del Tríptico Elemental de España (también llamada La gran Siguiriya) el escritor especialista en cine de vanguardia internacional Amos Vogel dijo: “un explosivo y cruel trabajo de la más profunda pasión, un llanto silencioso, esta es una evocación mística de las pesadillas de España”. (4) En 1974 el programador de Cinema 16 se expresaba en estas palabras para indicar la sobrecogedora impresión que le causaron unas imágenes fascinantes de fluidos acuáticos, filtros verdosos y paisajes de efectos parpadeantes, acompañadas de sonidos de campo cautivantes, ritmos de cajones flamencos incesantes, palmas y voces en off épicas. Esta opinión era prácticamente la única apreciación internacional de un filme donde la mirada de Val del Omar se dejaba llevar por la intuición, para revelar una Granada fascinante, profundamente estremecedora: “El que más da, más tiene (Matemáticas de Dios)”. Película Familiar (1935-1938) es una de las sorpresas que incluye el pack. Esta filmación en 16 mm de 8 minutos de duración recoge las impresiones de su cotidianidad más doméstica. Su mujer y sus dos hijas son las protagonistas de una filmación casera, una película amateur en la que el propio Val del Omar aparece besando tiernamente a su pareja María Luisa Santos. Del primer DVD solo cabe lamentar la baja calidad de algunos telecines, especialmente por lo que respecta a los desplazamientos del cuadro de la imagen, algo que resulta negativamente sorprendente, teniendo en cuenta la rigurosidad de la edición.


Película Familiar (1935-1938)


Castilla vivaz

Fuego en Castilla (Tactilvisión del páramo del espanto) (1958-1960) es la segunda parte del Tríptico Elemental de España. Está rodada en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid y en la Capilla de Álvaro de Benavente de Medina de Rioseco. Un ecléctico montaje musical, que incluye fragmentos de jazz, ritmos flamencos de Vicente Escudero y pasajes de Igor Stravinski, conforman la banda sonora de un abrasador conjunto de planos. Aquí Val del Omar sintetiza su sistema de iluminación Táctil Visión, patentado en 1955. Planos fugaces desde decenas de puntos de vista diferentes, cambios repentinos de iluminación, filtros de colores con formas abstractas vibrantes, permiten al cineasta abordar cinemáticamente las esculturas de madera. Son figuras religiosas animadas dramáticamente, hasta arder. La luminosidad parpadeante de su fotografía, y la brillantez con la que la asoció a la mística, fueron algunas de las razones por las que estos 17 minutos filmados en 35 mm, se premiaron en el Festival de Cannes de 1961. Fiestas Cristianas / Fiestas Profanas (1934-35) es un montaje inédito, presente en el segundo DVD. Son filmaciones documentales posproducidas en 2004, gracias a la Dirección General de Cultura de la Región de Murcia. Y es que Murcia es, junto a Cartagena, una de las principales ciudades de las cuales se documenta sus fiestas religiosas y sus celebraciones populares de carácter laico.


Fuego en Castilla (Tactilvisión del páramo del espanto) (1958-1960)


Galicia terrenal

Acariño Galaico (De Barro) (1961, 1981-82, 1995) forma parte del tercer DVD. Aquí también se incluye el Tríptico Elemental de España en toda su plenitud; ordenado inversamente, tal y como deseaba su autor. La última parte del tríptico es la más controvertida y confusa de las tres. Val del Omar inició el filme en 1961, lo reemprendió a principios de los años ochenta, pero los dejó inacabado a causa de su defunción en 1982, a raíz de un accidente de automóvil. Javier Codesal investigó los entresijos del filme para completarlo con nuevas imágenes: principalmente distorsiones ópticas del rostro enfangado del actor Arturo Baltar, en el papel de escultor. Las diferencias formales entre las filmaciones antiguas y las del videoartista maño lastiman el conjunto e impiden su unidad, provocando cierto devaneo, tanto a nivel estético como conceptual. Si la fuerza visual caracteriza los filmes de Granada y Castilla, el episodio gallego queda condicionado por una retórica vaciada de contenido. La arena, la tierra, el barro son los elementos que el escultor moldea para hallar una figuración de escasa revelación, vinculada a los relieves escultóricos de la fachada de la catedral de Santiago de Compostela. Ante los 23 minutos de la película cabe preguntarse: ¿Val del Omar se hubiera decantado por esa interpretación dramática? ¿Hubiera buscado esa concatenación de acciones de pobreza narrativa? ¿O hubiera perfeccionado, sutilmente, su poética visual hasta dar con la obra culmen del tríptico? Preguntas sin respuesta de un filme cuya autoría cabe poner en duda, especialmente ante la escasa claridad de los créditos finales.


Acariño Galaico (De Barro) (1961, 1981-82, 1995)


Val del Omar sin fin

En el cuarto y el quinto DVD se añaden aquellas películas firmadas por otros autores que, o recuperan materiales filmados por el propio Val del Omar para crear nuevos montajes dialécticos, asociativos o divulgativos; o bien deciden filmar nuevas imágenes para describir aspectos concretos de su vida cinematográfica. Val del Omar Sur-Norte (1974) de Mario Sáenz de Buruaga es una breve película de 7 minutos, sin sonido y en formato super 8, que recoge los viajes de la familia de Val del Omar por enclaves como Granada y Lacorzana (Álava). Es cine amateur filmado cámara en mano. Son paseos por la Alhambra, por las calles comerciales y las terrazas veraniegas. A su vez permite observar a Val del Omar en plena creación. Ojalá Val del Omar (1994) de Cristina Esteban es una película heterogénea que presenta, a lo largo de una hora, la vida del cineasta, desde la fascinación infantil por la linterna mágica, hasta sus reflexiones en voz alta, grabadas en cintas de audio, hacia sus últimos años. Se sitúa en un espacio atrayente entre el biopic difuso, la reconstrucción archivística y el documental ensayístico. Vértice Vórtice (2002) de Antonella La Sala es una pieza experimental hecha de fotogramas individuales que aceleran la percepción de los espacios, los trayectos, la emisión televisiva y demás filmaciones acumulativas. Muestra capturas frame a frame, diapositivas animadas, abstracciones parpadeantes y cambios cromáticos, acompañados de un montaje musical tan concreto como rítmico. Laboratorio Val del Omar (2009-2010) es el resultado videográfico de la investigación llevada a cabo por Javier Viver para una tesis doctoral, defendida en la Universidad Complutense de Madrid. Este “gran depósito audiovisual” perteneciente al Archivo Familiar de Val del Omar se abastece de filmaciones, fotografías, manuscritos, grabaciones de audio y demás material gráfico perfectamente identificado. La estrategia de anotar todos y cada uno de los materiales de archivo usados en el montaje, permiten identificar el contexto de lo ilustrado. Una voz en off divulgativa acaba elaborando un documento pedagógico preciso, rigurosamente planteado. Val del Omar fuera de sus casillas (2010) de Velasco Broca es una filmación en 16 mm del Laboratorio PLAT (Picto-Lumínica-Audio-Táctil) guiada por la voz de Val del Omar. En su segunda parte recrea el beso de Película Familiar con decenas de parejas diferentes, sin que el resultado final acabe de despegar.

Tira tu reloj al agua (2003-2004) de Eugeni Bonet es la película definitiva sobre el cine de José Val del Omar. Se presenta en el quinto y último DVD del volumen. Tal y como reza la voz en off de José María Blanco: “Estas Variaciones sobre una cinegrafía intuida se han elaborado a partir de imágenes que Val del Omar rodó, creó y reelaboró desde 1968 a 1982; así como de las técnicas que alumbró o vislumbró, y de anotaciones que desperdigó manuscritamente”. Recuperando las filmaciones del cineasta granadino, Eugeni Bonet crea un filme caleidoscópico que visualiza el ensayo, el diario fílmico, el documental y la estética vanguardista expansivamente. Explicaciones biográficas, recitados poéticos e improvisaciones experimentales del conjunto musical FMOL Trio son la banda sonora de un conjunto imparable de planos remontados, yuxtapuestos y refilmados. Incluyendo la mayoría de experimentos elaborados en el Laboratorio PLAT −las diapositivas cromáticas, los rayos láser añadidos y las iluminaciones superpuestas−, Tira tu reloj al agua acaba constituyendo un fresco deslumbrante que por su calidad supera en intensidad, pero no en relevancia, al Tríptico Elemental de España. Y es que las filmaciones inconclusas de Val del Omar intuyen esbozos de un cine innovador, definitivamente arrebatador.

Resulta esperanzador observar la coherencia con la que se ha planteado la recuperación del cine de Val del Omar. Su Tríptico Elemental ya se había editado anteriormente en formato VHS, pero es gracias al soporte digital que se ha podido restaurar la obra fílmica original con mayores credenciales. Se ha incluido material inédito, se ha considerado el sistema diafónico −no se ha podido plantear su desbordamiento apanorámico de la imagen−, se han agregado galerías fotográficas −con sus collages, sus fotomontajes plat y sus particulares diapositivas llamadas diakinas−. Todo ello permite comprender, finalmente, la magnitud de su aportación cinematográfica.


Experiencias PLAT


Notas:

(1) VV.AA. Diccionario del cine español 1896-1968. Editora Nacional, Madrid, 1970.
(2) Bonet, Eugeni, “Entre el cine Ex-perimental y el cine Ex-cepcional” en Romaguera, Joaquím, Aldazabal, Peio y Aldazabal, Milagros (eds.) Las vanguardias artísticas en la historia del cine español (Actas del III Congreso de la Asociación Española de Historiadores del Cine). San Sebastián, Euskadiko Filmategia-Filmoteca Vasca, 1991. p. 119.
(3) Gubern, Román. Val del Omar, cinemista. Los libros de la estrella. Diputación de Granada, 2004. p. 7.
(4) Vogel, Amos, Film as a Subversive Art. C.T. Editions. United Kigdom. 2005. (1º edición Random House, New York. 1974). p. 64.

7 comentarios:

  1. Val del Omar, poeta, cineasta, místico!!! Nunca es tarde si la dicha es buena. Felicidades por el blog. Saludos.

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  2. Muchas gracias por el comentario y por el post Sam.
    Un saludo!

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  3. Eugeni Bonet9:01 p. m.

    Albert, estás equivocado en lo que dices sobre Acariño Galaico y la intervención de Codesal: él no añadió nuevas imágenes, todas son de VDO (aunque algunas son posteriores a 1961, pero apenas de dos o tres años después). Otros detalles los cuenta (se justifica, si quieres) en su texto en el catálogo de la expo. Por lo demás, gracias por tus elogios para mi Reloj: me satisface que, por lo menos, se pueda consumir en DVD. Aunque ni siquiera he recibido un ejemplar del pack este y, por tanto, no he podido verificar ciertos detalles: por ejemplo si han aprovechado las mezclas en 5:1 que hicimos en su momento y que yo les cedí para quienes puedan escucharlo así; ni lo que mencionas sobre "la baja calidad de algunos telecines", cosa que quise supervisar (todo lo que pude) para la exposición, repitiéndose algunos telecinados que quizá no se han utilizado en la edición de Cameo.

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  4. Eugeni, gracias por las apreciaciones. Pensaba que Codesal había realizado nuevas imágenes para el filme. Si no es así, entonces "se limitó" a hacer el montaje, tanto visual como sonoro. En el libreto del DVD indica: investigación y montaje Javier Codesal; dirección, guión y fotografía: VDO. Aún así al filme le falta fuerza y nervio; la banda sonora resulta edulcorada.
    "Estampas 1932" creo que era donde el telecine era especialmente flojo. Y no por la calidad de la imagen, sino por el continuo desplazamiento de los límites del cuadro.
    De todos modos el conjunto del DVD es asombroso. Un saludo.

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  5. Gonzalo de Lucas Abril8:26 p. m.

    Hola Albert:

    Con todo, en mi opinión, la edición es decepcionante y frustrante si has visto la exposición (y todavía peor si no has tenido ocasión) ya que no incluye buena parte del material "inédito" que se recuperó para la exhibición, de modo que el cine de VDO vuelve a presentarse con la imagen fija y pública de hasta ahora: documentales republicanos / breve y "genial" obra entre 1955 y 1960 / mitificación -y ocultamiento- del cineasta en su laboratorio, en los años posteriores, salvo "Acariño". Pues bien, la exposición precisamente mostraba algunas de esas películas, ensayos y proyectos inconclusos, que realizó entre los años sesenta y su muerte, veinte años, pues, como los Superocho sin título, que son estupendos, por lo menos los 7 minutos que se exhiben, y también el corto Variaciones sobre una Granada, o los Festivales de España, que Bonet he editado como cuatro películas de media hora (más o menos) cada una... Y eso era justo lo que no se había visto antes -o al menos yo- o sólo muy fragmentariamente -en la web de Bonet- y lo que se ha recuperado públicamente ahora, en buenas copias. Creo que editarlo habría contribuido de veras a un mejor conocimiento de VDO. Y también falta Granada 1968 -que programaron Manuel Asín y Daniel Pitarch en La Pedrera-, y eso por no mencionar los ensayos y pruebas. Imagino, no sé, que habrán tenido problemas de derechos, pero lo cierto es que si ahora no se ha editado esas películas, no sé cuándo podrá hacerse. Eso, para mí, es lo más frustrante.

    Saludos

    Gonzalo

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  6. Gonzalo, es cierto lo que dices sobre la ausencia de Variaciones sobre una Granada o los nuevos montajes de Festivales de España que se presentan en la exposición con criterio y conocimiento de causa. Me gustaría saber si las imágenes de los Superocho sin título y Granada 1968 no han sido reutilizados por otros en el cuarto DVD.
    De todos modos el pack, a mi no me parece decepcionante en ningún caso.
    Aunque sí que es verdad que al final da la sensación que se hayan privilegiado los palimpsestos póstumos.

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  7. Gonzalo de Lucas Abril1:22 p. m.

    Bueno, está bien que algunos reutilicen materiales de VDO para sus piezas, pero antes sería conveniente que el espectador pudiera conocer las fuentes originales, hasta ahora del todo desconocidas, salvo por los especialistas. Eliminar en una edición que se pretende casi completa o íntegra, veinte años de trabajos, perpetúa la imagen del cineasta genial encerrado en su laboratorio: en esa edición, VDO acaba en 1961. Y el resto, especulación, mito o, como dices, palimpsesto. Y lo peor del caso: el trabajo estaba hecho, y la recuperación de ese parte de la obra visible en la expo (que, insisto, muchos no han podido visitar). ¿Quién lo editará ahora? Como no haya una edición internacional... A mí me parece importante, por ejemplo, que se conozca lo que queda de los documentales que hizo para el Ministerio de Información y Turismo de Fraga en los montajes de Bonet, que se vea que VDO siguió filmando. En fin, a ver si en la Virreina se muestran esas piezas y así más gente puede verlas. "Variaciones sobre una granada", por ejemplo, es un film magnífico de 3 minutos. Y todo eso se ha recuperado justo ahora. Por eso, esta edición la valoro como una ocasión perdida, pese a los méritos que ya has destacado con razón.

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